¿Tiene "frenillo" mi Hijo recién nacido?
¿Tiene "frenillo" mi Hijo recién nacido?
Frecuentemente, tras el nacimiento de su hijo, la madre plantea dudas a la enfermera, comadrona o pediatra sobre si su hijo/a “tiene frenillo” (anquiloglosia), porque aprecia que “no agarra bien” (pecho o bibe) y que “siempre tiene hambre o
está colgado al pecho”. Estas dudas suelen continuar en los días siguientes en su domicilio.
¿Qué sugerencias puedo aportarles?
Primero, evitar la ansiedad y ser positivos. El 85-90% de los recién nacidos no presentan problemas en las tomas, y el 10-15% restante pueden mostrar síntomas variables, no siempre debidos a anquiloglosia. Por ello, la mayoría (excepto los tipos 1 y 2, más evidentes) no suelen sospecharse antes de la 2a-3a semana y no siempre requieren intervención.
Segundo, en el hospital, siga las recomendaciones de enfermera y comadrona sobre cuidados de los pechos, la subida de leche, posiciones y tomas. Consulte con ellas cualquier detalle que observe o sienta.
Tercero, respecto a su hijo, observe la posición y movilidad de la lengua, si la exterioriza o no, tranquilo o llorando. En las tomas, compruebe si coge pezón o tetina como una “pajita”, si los muerde, pierde alimento por la comisura o hace
chasquidos; o si a los pocos minutos se duerme, suelta el pezón/tetina y reinicia la secuencia.
Si tiene dudas o desea una valoración clínica, o una segunda opinión, solicite consulta y lo estudiaremos con el máximo cariño e interés. No todos los casos requieren cirugía.


