¿Sabías qué…? ¿Cuándo una fimosis es fisiológica y a qué edad se considera que precisa valoración por un cirujano pediátrico?
¿Sabías qué…?
¿Cuándo una fimosis es fisiológica y a qué edad se considera que precisa valoración por un cirujano pediátrico?

La fimosis del recién nacido es una situación fisiológica (normal) por sus adherencias congénitas, que irán liberándose espontánea y progresivamente, de forma que se mantienen en un 80% de los niños de 6 meses de edad, pero únicamente en un 10% de los de 2-3 años. En todo caso, no tiene indicación quirúrgica en nuestra sociedad, salvo complicaciones intercurrentes o condicionantes religiosos. El pediatra es quien lleva el control de su evolución
¿A partir de qué momento es conveniente la valoración por un cirujano pediátrico?
Lo marcará la aparición de patología intercurrente o los cuidados familiares aplicados. Las balanitis periódicas o recidivantes, las infecciones urinarias repetidas, los intentos fallidos de retracción prepucial forzada o la aplicación reiterada de cremas locales con corticoides, son las causas más habituales, por lo que deben evitarse o prevenirse. Unos y otros son causantes de lesiones y cicatrices fibrosantes, que van disminuyendo la elasticidad prepucial e impiden su limpieza, y terminan desembocando en una fimosis ya quirúrgica a partir de los 2-3 años, e incluso antes, según los casos.
Por ello, éste sería el momento aconsejable (2-3 años) para una valoración de estos casos por un cirujano pediátrico.









